Producimos las piezas mediante tecnologías 3D como impresión 3D o fabricación aditiva, junto con otros procesos según el proyecto.

Es el momento en el que un modelo digital empieza a transformarse en un objeto tangible. Para ello combinamos tecnología de fabricación digital con procesos manuales, aprovechando lo mejor de ambos mundos para obtener piezas precisas, resistentes y con una identidad propia.

Cada proyecto requiere un enfoque diferente. Dependiendo de sus características utilizamos impresión 3D, mecanizado CNC, corte láser u otras tecnologías que permiten fabricar con un alto nivel de precisión y repetibilidad. Elegimos el proceso más adecuado según el material, la geometría de la pieza y el uso que tendrá una vez terminada.

 

Antes de iniciar la producción revisamos todos los archivos, configuramos la maquinaria y verificamos que cada parámetro sea el correcto. Esta preparación es fundamental para garantizar un resultado de calidad y minimizar cualquier posible desviación durante el proceso.

Una vez fabricadas las distintas piezas, comienza el trabajo de ensamblaje y comprobación. Revisamos dimensiones, tolerancias y ajustes para asegurar que cada componente encaja exactamente como fue diseñado. Si es necesario realizar pequeñas correcciones o ajustes manuales, se llevan a cabo en este momento.

Entendemos la fabricación como un proceso de mejora continua. Cada proyecto nos permite aprender, optimizar procedimientos y perfeccionar nuestra forma de trabajar.

La experiencia acumulada nos ayuda a encontrar soluciones eficientes incluso en proyectos complejos o completamente personalizados.

Nuestro objetivo no es únicamente fabricar una pieza, sino hacerlo con el nivel de precisión, cuidado y atención al detalle que cada proyecto merece.

Solo cuando estamos satisfechos con el resultado, la pieza continúa hacia la fase final del proceso.